Tu y yo por siempre. Pertenecemos juntos. Y siempre nos esforzaremos a través de cualquier tipo de clima. Quieres que todo sea como las historias que lees pero nunca escribes. Tienes que aprender a vivir y a vivir y aprender, tienes que aprender a dar y a esperar tu turno, o te quemarás. Escribiste nuestros nombres en la vereda, la lluvia vino y los borró. Así que debemos escribirlos en cemento húmedo para que a partir de ahora la gente sepa lo que quisimos decir. Quieres que todas las mañanas sean como las historias que lees pero nunca escribes. Tienes que aprender a vivir y a vivir y aprender, tienes que aprender a dar y a esperar tu turno, estoy preocupado. Estoy añadiendo algo nuevo a la mezcla, para que haya un matiz distinto en tu cuadro, un final distinto para este cuento de hadas, sin puesta de sol en la cual naveguemos. Quieres que todo sea como las historias que lees pero nunca escribes. Tienes que aprender a vivir y a vivir y aprender, tienes que aprender a dar y a esperar tu turno.