Cuando estaba rodeado por el mundo, fuiste la única que vino. Y fuiste la única que se asombró, cosa que me hizo dejar los pies sobre la tierra, mientras las demás chicas destrozaban mi propio nombre. Luego miré por encima, justo a tiempo para verte sonriéndome y diciéndome que todo estaba bien, siempre y cuando esté dentro de tus venas azules, tus venas azules. Y la sensación que me generaste, no importa lo que haga o a dónde vaya, siempre quedará. Y aquellos que me podrían esclavizar para llegar a mí, tendrán que pasar por encima tuyo, y no tendrán suerte, porque me protegerás de todo el dolor. La cosa más linda, sí, la cosa más linda, porque nada más puede comparársele, debe ser la sangre que corre por dentro de tus venas azules, tus venas azules. Y se que no me engañarás como los demás, y no hay nada que explicar. Siempre has sido la primera en creerme cuando te dije, nena, que creía que iba a llover. Pero me podría haber equivocado, sí, pero todas esas cosas, todas esas cosas son verdaderamente agradables pero no son nada, nada comparadas con el amor que corre por dentro de tus pequeñas venas azules, tus venas azules.
Original: 'Blue veins', The raconteurs.